Des-empezar de nuevo, arrastrados por la corriente gris.
Rodeados de enemigos invisibles, luchamos contra la neurosis.
Se empeñan en borrar la historia, la de cada uno, la nuestra.
En todas las mentes...
Nada.
La amnesia colectiva anula nuestra existencia,
cualquier paso es desvinculado de su dueño,
como si ya sólo fuésemos espectros del pasado,
borramos todos los recuerdos sin darnos cuenta de que nos quedamos vacíos.
Y nos aferramos a la esperanza, creyendo que re-empezar, esta vez, nos salvará,
aún siendo los locos, seguimos confiando en nuestra humanidad.
Pero, cada día se multiplican las fronteras de alambre,
cada tarde se celebra jugando con la vida de un animal,
cada mañana, se ven a personas cuyos caminos no encuentran salida,
cada noche, los mismos sueños de un mundo mejor
y aquel espejismo lejano de una utopía inalcanzable.
Y yo, lejos de todo, suplico al universo, de amanecer agarrando tu mano.
Aunque sólo sea en sueños.
Desprendernos de todo, tal vez sea ésta, la solución.
Aviation - The Last Shadow Puppets
Maman "told me you should start as you mean to go wrong or else you're never gonna get it right".
Me atraparás al vuelo, y nunca a la pared y si me dejas aire
en tus líneas dormiré. Palabras de una musa de baja maternal. Puede que al fin me conozca muy bien: si fueran puntos grises mis rarezas, cada tara que creé de seguirlos con un lápiz al final verías mi cara en el papel. Por eso, estoy por aquí otra vez rebuscando en mi almacén esa palabra, cónsul de mi timidez. Ojalá encuentre la forma, más me vale, tengo un tema que acabar. Si no aparece nunca, o entiendo que no di con la palabra justa y cuando al fin la encuentro llega aquel mar de dudas si cuando me decido tú me detienes siempre me aprietas justo aquí y dices: No, mi leal traidor, inspiración, cuando apareces menos hoy Y soy yo. Te quedarás dormida, menuda novedad, es peor mi geniocidio cuando no te dejo hablar. En la autopista de la vida si te saltas la salida hay que esperar. Puede que no haya aprendido a aceptar que escuadrones de moral judeocristiana con su culpabilidad nos seguirán por tierra, por el aire y sobre todo por amar. Puede que esté demorando la acción. A los doce, tuve un sueño en que ganaba, pero el sueño me venció, desde entonces mis derrotas son las huellas del carnet de ese tal yo. Ahora escúchame, ya he encontrado la palabra justa, mejor prepárate, tiene algo que a todos asusta. Sí, la voy a soltar, la quiero soltar. Pronunciaré 'esperanza' la gritaré por dentro si es lo que hace falta, la escribiré mil veces, me alejaré de espaldas, quizás de repetirla algo me quede. No puedo permitir tu negación, mi leal traidor inspiración, de intermitente aparición, como un ángel hallado en un ascensor. Qué bien funcionas como recuerdo.
Acojo en mi hogar
palabras que he encontrado abandonadas en mi palabrera.
Examino cada jaula y allí,
ladrando vocales y consonantes,
encuentro sucios verbos
que lloran después de ser abandonados
por un sujeto que un día fue su amo,
y de tan creído que era,
prescindió del predicado.
Esta misma semana
han encontrado a un par de adjetivos trastornados,
a tres adverbios muertos de frío,
y a otros tantos de la raza pronombre
que sueñan en sus jaulas
con ser la sombra de un niño.
Señalo entonces
a las palabras que llevan más días abandonadas,
y me las llevo a casa,
las vacuno de la rabia y las peino a mi manera,
como si fueran hijas únicas,
porque en verdad todas son únicas.
Acto seguido,
y antes de integrarlas en un parvulario de relatos o canciones,
les doy un beso de tinta
y les digo que si quieres ganarte el respeto,
nunca hay que olvidarse los acentos en el patio.
A veces les pongo a mis palabras
diéresis de colores imitando diademas
y yo sólo observo como juegan en el patio de un poema.
Casi siempre te abandonan demasiado pronto
y las escuchas en bocas ajenas,
y te alegras, y te mojas contigo mismo,
como con todo lo que amamos con cierto egoísmo,
y uno se queda en casa,
inerte y algo vacío,
acariciando aquel vocablo mudo llamado silencio,
siempre fiel, siempre contigo.
Pero todo es ley de vida,
como un día me dijo el poeta Halley:
Si las palabras se atraen,
que se unan entre ellas.
Y a brillar,
que son dos sílabas.
A menudo, la incoherencia del destino resulta inefable. Las palabras pierden sentido: vacías y oscuras, se olvidan de su propia identidad. Por eso se esconden inexorablemente, detrás del manto de la ironía de la vida. Atónitas, observan de soslayo este extraño espectáculo vital. Y por esta misma razón, aunque estén cerca de casa, se quedan en el umbral, sin saber cómo escogerse las unas a las otras. Sin poder formar frases. Impertérrita como ellas, yo tampoco soy capaz de encontrar sentido a mi nuevo destino. Aquella cercanía que rima contigo. Así que me callo. Me someto al silencio.
Caminaba bajo el sol aplastante tan cerca del mundo y sin embargo, lejos de todo, de las sombras y de los recuerdos.
Vacío.
Sudor.
Fuego y, hielo.
Al observar el mundo externo, se sintió extranjero, un fantasma más de la sociedad.
Indiferencia.
Olvido.
Llagas y lágrimas.
Su memoria vulnerable le hizo más fuerte.
Sus pasos sintonizaban con la melodía de sus cascos; siempre, la música.
Fue rozado por las mariposas del paseo vespertino. Un baile encantado con esas lepidopteras traviesas.
Decidió salir del sistema...
E ir más allá de las miradas huecas, ir más allá de los espejismos. Dudar de la realidad y, creer, sin vacilar, en sus deseos para reinventar el camino. Y llegar hasta él.
REM "Walk unafraid"
As the sun
comes up, as the moon goes down
These
heavy notions creep around
It makes
me think long ago
I was brought into this
life a little lamb, a little lamb
Courageous, stumbling
Fearless was my middle name
But somewhere there I lost
my way
Everyone walks the same
Expecting me to step
The narrow path they've
laid
They claim to walk unafraid
I'll be clumsy instead
Hold my love me or leave me
high
Say "Keep within the
boundaries if you want to play"
Si pudiera simplemente deshacerme de todo lo vivido,
renacer nuevamente, liberada de pasados doloridos.
Ser el mar para hurtar las tierras barrosas de tu ausencia
y convertirme en algo fértil, donde la esperanza pueda ser.
Si pudiera arrancarme las malas hierbas tan enraizadas dentro de mi,
y acabar limpia, sin sombras en mi interior.
Si pudiera pensarte sin ahogarme.
Si pudiera dejarme llevar por la corriente, sin temor, a caer por el precipicio
por culpa de esa penumbra que siempre acecha.
Si pudieras cogerme de la mano e iluminar, aunque fuere débilmente, el camino.
Si pudieras "poder".
4 de junio de 2011, cuatro años, 1460 días sin tu presencia. 1460 noches sin despertares aliviados.
Y retumba en mí la frase de un compañero:
" Te acostumbrarás al dolor, pero nunca, absolutamente nunca, dejarás de preguntarte por qué? "
Te mando un millón de besos hacia la nada, esperando que estés bien. Allá donde sea. Tu me manques.
Han pasado casi cuatro años desde que te fuiste, y poco más de dos desde que él te acompañó.
Y ahora vuelvo a enfrentarme a qué sé yo...
12 horas en un hospital, y la única persona "madre/padre" que me queda, se tambalea.
Sé que no perderá el equilibrio, ella es más que fuerte, una superhéroe nacida en 1936.
El comienzo de la Guerra Civil era un presagio de injusticia y suplicio.
No quiero perderme en su vida en este momento, porque entonces me ahogaría en ese mar de impotencia y me preguntaría "¿por qué tanto dolor?".
Pero dime, ¿cómo no tener miedo?
Miedo a que se vaya, también, esa maravillosa mujer que no ha sabido educaros y que, sin embargo a mi, siempre me ha dado todo.
Mi primer pilar, la raíz más sólida que poseo.
Me encuentro de nuevo perdida y al acecho de la más temible sombra.
Paralizada al pensar en ese vacío tan grande que nace cuando otro expira.
Necesito que viva otros cien años más. O volver a nacer. No lo sé.
Pero no quiero que se vaya, porque entonces, pasaré a ser el pilar de otras personas y sinceramente, no sé si estoy preparada.
No es justo, ¿sabes? Tengo la sensación de andar sobre un hilo a punto de quebrarse. Pero tal vez, sea yo,
la que se desequilibre y caiga.
Así que vuelvo a pedirte una señal, hazme sentir que no estoy, ni estaré sola.
Hazme creer que esto va más allá. Porque...
Quiero que me compre las primeras fresas del mercado para siempre.
Lleva horas sentada y estudiando en la cocina, donde el sol se ha ido apoderando de las paredes.
Suena José González y a pesar de los ratos turbios que hace un momento, impregnaban la madrugada, ahora está tranquila. La nostalgia se fue yendo con la luz de la mañana.
El aire suave entra por la ventana, y el canto de los pájaros le recuerdan que no hay nada que importe realmente...
Excepto, este momento presente.
Puede parece estúpido o simplemente un tópico, sin embargo, esos momentos existen y cada día resultan ser más esenciales, al menos para ella.
Más cuando se aproxima la fatídica fecha.
Pero no temas, ya no está sola: se tiene a ella misma y tú, estás en su esencia.
José González "Open book"
I feel just like an open book, exposing myself in this neighborhood. Talking to people as if I'd knew them well. Thinking that everyone has come through different kinds of well. Lately I found myself in doubt, ask myself what it's all about. What am I doing here? What's this leading to? What's the point of all? I found you! I've got promises to keep like a cannon would land upon my feet, each time I fall. Every now and then in dreams by the river with no trees, leaves are yellow, red and brown, and I hear you whisper in my ear. Your love belongs to everyone. I feel just like an open book, a couple of words, it's all it took. In front of the bright white covers, still vacantly against my will, a drifting vessel in the storm. Pushed around, from shore to shore. I know there's so much left to see. I know I have so much left to give, but the memories remain, yet the scars don't feel the same. Filling page just one by one, in the warmth of other suns.